Anthony Ippolito en Yo Soy Rocky

Así fue la impresionante preparación de Anthony Ippolito para interpretar a Sylvester Stallone

Interpretar a una figura que forma parte de la historia del cine implica mucho más que conseguir un parecido físico o imitar una voz reconocible. Se trata de comprender quién era esa persona, qué experiencias marcaron su vida y cómo trasladar todo eso a la pantalla sin convertirla en una simple caricatura. Anthony Ippolito se enfrentó a desafío y triunfó.  Después de interpretar a un joven Al Pacino en La oferta, ahora se convierte en Sylvester Stallone en Yo soy Rocky, una película que reconstruye la historia detrás de uno de los grandes clásicos de Hollywood.

Dirigida por Peter Farrelly, la cinta nos lleva a la década de los setenta, cuando Stallone todavía era un actor desconocido que intentaba abrirse camino en la industria. Después de escribir el guion de Rocky, se enfrentó a una serie de rechazos y propuestas para venderlo con una condición que parecía imposible para los estudios: él tenía que interpretar al protagonista. Su insistencia terminó convirtiéndose en una de las historias más inspiradoras del cine, y ahora llega a la pantalla desde una perspectiva distinta: la de un hombre que tuvo que apostar todo por sí mismo cuando prácticamente nadie más lo hacía.

Anthony Ippolito: la transformación para convertirse en Sylvester Stallone

Yo soy Rocky nueva película
Anthony Ippolito sorprende en Yo Soy Rocky/ Diamond Films

El parecido físico fue apenas el punto de partida. Ippolito investigó entrevistas, películas y grabaciones de los primeros años de Stallone para estudiar su voz, sus expresiones y la manera en que se movía. Incluso cuando nadie le había pedido que hiciera una audición, decidió grabarse por iniciativa propia en el sótano de su abuela y enviar el material al equipo de producción. La apuesta funcionó: su interpretación llamó la atención de Farrelly y le abrió la puerta al personaje.

Pero convertirse en el joven Stallone también implicó una transformación física considerable. El actor pasó cerca de dos años aumentando de peso y entrenando para acercarse a la complexión que tenía el protagonista de Rocky en los años setenta. De acuerdo con sus declaraciones a Variety, pasó de pesar alrededor de 68 kilos a acercarse a los 82, mientras entrenaba en Gleason’s Gym, en Brooklyn.

Yo soy Rocky nueva película
Yo soy Rocky cuenta la historia del hombre que creó a Rocky Balboa/ Diamond Films

“Fue una cuestión de constancia. Tenía bastante tiempo, así que se convirtió en una transformación de todo mi estilo de vida y en una de mis prioridades diarias durante un periodo bastante largo”, contó el actor a Variety.

En una entrevista con GQ, Ippolito explicó que conocer a Sylvester Stallone y escuchar de primera mano sobre su dura infancia, la parálisis facial que sufrió al nacer y cómo se sentía en aquella época como un lobo solitario apoyado solo por su esposa, le permitió comprender mejor la dimensión de su lucha.

La historia detrás de Rocky llega a los cines

Yo soy Rocky nueva película
La película convierte a Sylvester Stallone en el verdadero underdog de la historia./ Diamond Films

Yo soy Rocky también recupera a otras figuras fundamentales en la vida y la carrera de Stallone. Stephan James interpreta a Carl Weathers, el inolvidable Apollo Creed; AnnaSophia Robb da vida a Sasha Czack, la primera esposa del actor, mientras que Matt Dillon interpreta a Frank Stallone Sr., su padre.

Más que recrear el rodaje de una película, la producción buscó mostrar lo que hubo detrás de aquella apuesta, las dificultades económicas, los rechazos de Hollywood y la determinación de un actor que se negó a renunciar al papel que había escrito para sí mismo. 

Anthony Ippolito ahora tiene el reto de llevar esa historia a una nueva generación de espectadores al tiempo que conquista a los fans de siempre de la franquicia. Yo soy Rocky llegará a los cines de México este 12 de noviembre, gracias a Diamond Films.

Volver arriba