Reseña | Wildwood’ demuestra que la animación también puede ser oscura, brutal y emocionante

Un bosque mágico, animales parlantes y una misión para rescatar a un bebé podrían parecer los ingredientes de una aventura infantil convencional. Sin embargo, Wildwood, la nueva película de LAIKA dirigida por Travis Knight, toma ese punto de partida para construir una historia mucho más oscura que habla del miedo y la pérdida. 

La historia sigue a Prue McKeel, una adolescente que ve cómo una bandada de cuervos secuestra a su hermano pequeño, Mac. Desesperada por recuperarlo, se adentra junto a su amigo de la infancia, Curtis, en el Bosque Salvaje, una zona oculta donde conviven criaturas fantásticas, animales parlantes y facciones que se encuentran profundamente divididas, al borde de una guerra civil violenta. Lo que comienza como una misión de rescate pronto se transforma en un conflicto mucho mayor, con una gobernante dispuesta a cometer atrocidades para conseguir lo que quiere.

Wildwood: el impresionante trabajo artesanal de LAIKA

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Wildwood nos lleva hacia un mundo fantástico lleno de secretos, criaturas y peligros inesperados./ LAIKA/ Imagem Films Mx

Si algo consigue Wildwood desde sus primeras escenas es recordarnos por qué el stop-motion tiene una magia particular. El estudio responsable de Coraline y Kubo y la búsqueda samurái lleva su propuesta visual a una escala impresionante, con escenarios construidos físicamente, personajes llenos de texturas y movimientos con una precisión extraordinaria.

La película requirió alrededor de 15 años de desarrollo y producción, más de 230 títeres y más de 130 escenarios. Además, el equipo creó más de 142,000 rostros intercambiables para conseguir las expresiones de sus personajes. Así que detrás de cada gesto hay un trabajo minucioso que hace todavía más sorprendente contemplar el resultado en pantalla.

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Wildwood lleva el stop-motion a una duración extraordinaria/ Laika

Las hojas, el pelaje, las plumas y los paisajes tienen una presencia casi tangible. No es solo que el bosque sea hermoso, sino que parece un lugar que podríamos recorrer y tocar. Por todo esto, Wildwood merece verse en pantalla grande. Su riqueza visual se disfruta de una manera especial cuando podemos apreciar los detalles y la dimensión de un mundo creado con semejante dedicación.

Pero LAIKA no pretende hacer alarde de su técnica únicamente para mostrar lo bello. 

También se atreve a mostrar sangre, violencia y muertes que rompen con la idea de que una película animada debe ser necesariamente amable o estar dirigida solo a niños pequeños. La crudeza forma parte de su universo para recordarnos que las decisiones tienen consecuencias. 

Prue, Curtis y una villana que convierte el duelo en crueldad

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Wildwood sigue a dos adolescentes que se adentran en un bosque misterioso para rescatar a un bebé/ LAIKA/ Imagem Films Mx

Más allá de su apartado técnico, uno de los mayores aciertos de Wildwood está en el desarrollo de sus personajes. La protagonista no es una heroína perfecta que siempre sabe qué hacer ni tiene todas las respuestas. Prue tiene miedo, duda y se enfrenta a situaciones que la superan, pero sigue adelante porque recuperar a su hermano no es una opción. 

Por su parte, Curtis también debe salir de su zona de confort y descubrir de qué es capaz. Eso sí, la película podría haber desarrollado mejor la relación entre ambos para que su amistad tuviera más peso emocional. Algo parecido sucede con el escepticismo de Prue y su relación con la magia: son ideas que prometen mucho, pero que quedan algo vagas conforme avanza la aventura.

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El impresionante viaje de LAIKA al lado más oscuro de la fantasía

Donde la historia sí encuentra una figura especialmente inquietante es en Alexandra, la gobernadora viuda. Su incapacidad para aceptar la muerte de su hijo convierte el duelo en una obsesión que termina por consumirla. Su dolor permite entender el origen de su crueldad, pero no la justifica. Ella está dispuesta a cometer atrocidades con tal de aferrarse a aquello que perdió. Es una antagonista retorcida cuya tragedia personal hace que resulte más perturbadora que una villana malvada sin mayor explicación.

La película también explora el crecimiento, la pérdida y la dificultad de aceptar que no podemos controlar todo lo que sucede. No siempre profundiza en esas ideas tanto como podría, pues la cantidad de personajes, conflictos y aventuras deja algunos hilos narrativos sin desarrollar del todo.

¿Vale la pena ver Wildwood en el cine? Definitivamente, especialmente si disfrutas de la fantasía oscura, los personajes imperfectos y las películas cuya creación apuesta por lo artesanal. Aunque su guion no siempre alcanza la misma altura que su extraordinaria animación, LAIKA demuestra que no teme arriesgarse ni tratar al público como alguien capaz de enfrentarse a relatos complejos.

Wildwood estrena en cines este 29 de octubre de la mano de Imagem Films, aunque habrá funciones previas en algunos complejos.

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