Disney todavía no estrena el live-action de Enredados y ya enfrenta una ola de críticas. Bastaron unas fotografías filtradas desde el set en España para convertir a Rapunzel, Flynn Rider y el reino de Corona en tendencia. El color del vestido, la enorme trenza dorada, el aspecto de Flynn e incluso el cambio en los estandartes del reino desataron un debate que va mucho más allá de un detalle estético.
La polémica vuelve a poner sobre la mesa el mayor reto de todos los remakes live-action de Disney: ¿cómo reinventar una película que millones consideran perfecta sin perder aquello que la hizo inolvidable?
Las fotos filtradas de Enredados que preocupan a los fans

Las primeras imágenes del rodaje muestran a Teagan Croft como Rapunzel y a Milo Manheim como Flynn Rider, además de ofrecer un vistazo al castillo de Corona, uno de los escenarios más emblemáticos de la historia. La película, dirigida por Michael Gracey (The Greatest Showman), tiene previsto estrenarse en 2028.
Pero, en lugar de entusiasmar a los fans, las fotografías abrieron un intenso debate. Uno de los cambios más comentados fue el aspecto de Corona: varios seguidores notaron que los estandartes parecen haber dejado atrás la tradicional combinación de morado y dorado para adoptar tonos azules y amarillos. Para muchos puede parecer un detalle menor, pero esos colores forman parte de la identidad visual de Enredados.
La larga cabellera de Rapunzel también dio mucho de qué hablar. Para recrear sus más de 20 metros de cabello mágico, la producción optó por una peluca práctica que, en las imágenes filtradas, luce mucho más voluminosa de lo esperado. En redes sociales no tardaron en aparecer los memes y las comparaciones con la versión animada, ya que muchos consideran que perdió el movimiento ligero que caracterizaba al personaje.
Flynn Rider tampoco se salvó de las críticas. El corte de cabello, el bigote y la barba de Milo Manheim dividieron a los fans: algunos creen que conserva la esencia del aventurero, mientras que otros sienten que el nuevo look le resta parte del carisma que hizo tan popular al personaje.
Como si eso no fuera suficiente, la conversación se llenó de imágenes falsas creadas con inteligencia artificial. Una de las más virales mostraba a Rapunzel con un vestido morado y falda amarilla, pero nunca perteneció a la producción.
En realidad era un diseño de un artista independiente que fue editado con IA para hacerlo pasar por una fotografía del set. Las imágenes reales muestran que el vestuario de Teagan Croft mantiene los característicos tonos lilas y rosas de la película animada.
El verdadero reto no es copiar Enredados, sino justificar su existencia
La reacción alrededor de Enredados demuestra que Disney enfrenta un problema sin una respuesta simple. Si cambia elementos importantes del material original, las críticas aparecen por modificar una historia que ya funcionaba. Pero si reproduce exactamente la misma película, surge otra pregunta inevitable: ¿qué sentido tiene volver a contarla?
Ese equilibrio resulta especialmente complicado porque Enredados no pertenece a la época dorada de Disney, sino que es un clásico moderno. Estrenada en 2010, sigue siendo una de las películas más queridas del estudio gracias a su estética vibrante, su iluminación cálida y una identidad visual muy definida que resulta difícil trasladar al mundo real.

A esto se suma el llamado «cansancio por los remakes». Después de adaptaciones recientes con una recepción muy dividida, muchos espectadores ya no solo analizan si una película se parece a la original, sino si realmente necesitaba existir.
Claro que unas cuantas fotografías de rodaje no reflejan el resultado final. La iluminación, los efectos visuales y la corrección de color pueden cambiar por completo el aspecto de una película. Sin embargo, estas primeras imágenes dejan claro que Disney tendrá que convencer al público de que puede capturar la esencia de Enredados sin perder aquello que la convirtió en un clásico.
