A medida que la temporada de premios avanza y los Oscar están cada vez más cerca, muchos creían que ya todo estaba escrito. Específicamente tras los Critics Choice Awards y los Golden Globes, todo apuntaba a que la carrera a Mejor Actor se definiría entre los favoritos del año: Timothée Chalamet, por su trabajo en Marty Supreme y Leonardo DiCaprio respirándole en la nuca, con One Battle After Another. Pero llegaron los BAFTA y alguien cambió la jugada: Robert Aramayo.
Contra todo pronóstico, el actor británico se llevó el premio a Mejor Actor, dejando a todos, incluyendo a él mismo, en shock.
Robert Aramayo hace historia en los BAFTA 2026

La noche en el Royal Festival Hall lo tuvo todo: desde la consagración de Jessie Buckley como Mejor Actriz (un triunfo que prácticamente la impulsa directo al Oscar) hasta la victoria de One Battle After Another como Mejor Película, poniendo sobre la cuerda floja a la favorita Sinners. Pero la verdadera sacudida llegó en la categoría de Mejor Actor.
Aramayo venció a nombres de peso como Leonardo DiCaprio, Timothée Chalamet, Ethan Hawke, Jesse Plemons (que no está nominado en los Oscar) y Michael B. Jordan.
El reconocimiento fue por su interpretación de John Davidson, activista escocés con síndrome de Tourette, en la cinta I Swear, dirigida por Kirk Jones. Y si eso no fuera suficiente, Aramayo también ganó el Rising Star Award, convirtiéndose en el primer actor en la historia de los BAFTA en llevarse ambos premios en la misma noche.
«Honestamente no puedo creer que haya ganado este premio. De verdad no puedo. Todos en esta categoría me dejan sin palabras”, dijo al subir al escenario para recibir el galardón.
Más adelante, dedicó unas palabras a Ethan Hawke, recordando una charla que marcó su vocación: “Cuando estaba en la escuela, Ethan Hawke fue a hablarnos sobre la longevidad como actor y cómo proteger tu instrumento. Tuvo un impacto enorme en mí. Estar nominado junto a ti esta noche es increíble”.
El impacto de ‘I Swear’, la película que cambió la jugada
Aunque muchos lo ubican como Elrond en The Lord of the Rings: The Rings of Power, este papel marca un antes y un después en su carrera.
I Swear narra la vida real de John Davidson, activista con Tourette que pasó de ser un adolescente incomprendido en la Escocia de los años 80 a convertirse en una figura clave en la concientización sobre neurodiversidad. La película muestra el bullying, el rechazo familiar y la falta de empatía social que enfrentó, pero también su resiliencia y su camino hacia el activismo, culminando con el reconocimiento oficial como MBE en 2019.

La cinta ha sido aplaudida por su representación auténtica y respetuosa. Parte del elenco está conformado por personas que viven con Tourette, lo que aporta una presencia orgánica en pantalla. Lejos de caer en clichés, la historia desmonta la idea de que el síndrome es solo “una enfermedad de insultos” y pone el foco en la empatía.
La actuación de Aramayo ha sido descrita por la crítica británica como una “clase magistral”, equilibrando vulnerabilidad, humor y fuerza emocional. No es casualidad que la película se haya convertido en una de las mejor valoradas por el público en Reino Unido.
La gran pregunta ahora es: ¿podría este triunfo alterar también la narrativa rumbo al Oscar? En realidad, Aramayo no figura entre los nominados de la Academia pero su victoria en los BAFTA dejó ver que no hay nada definido sobre los favoritos del año (incluyendo a Jesse Plemons que, pese a quedar fuera de la lista, sigue siendo aclamado por su actuación en Bugonia) y que sin duda hay muchos rostros «nuevos» que están listos para consagrarse entre los grandes.
