Bad Bunny en el Super Bowl

Bad Bunny en el Super Bowl LX: por qué su show de medio tiempo es mucho más que entretenimiento

Cuando Bad Bunny aparezca en el escenario del medio tiempo del Super Bowl LX, no será solo otro artista cantando frente a millones de espectadores. Será un momento cultural. Uno que incomoda, que emociona y que redefine quién puede (y debe) ocupar el centro del espectáculo más visto del año.

Benito Antonio Martínez Ocasio está a punto de convertirse en el primer artista latino solista en encabezar el show de medio tiempo con un set predominantemente en español, y eso, en el contexto político y social actual de Estados Unidos, no es un detalle menor. Un mensaje contundente, sin rodeos y sin miedo.

Desde su paso por Saturday Night Live, donde bromeó con que el público tenía “cuatro meses para aprender español”, Bad Bunny dejó claro que no piensa traducirse, suavizarse ni adaptarse. El mundo es el que tiene que alcanzarlo a él.

Bad Bunny en el Super Bowl
En pleno clima antiinmigrante, Bad Bunny toma el escenario más poderoso del entretenimiento

De empacar bolsas a dominar el escenario más grande del planeta

La historia de Bad Bunny ya es conocida, pero no deja de ser poderosa. Hace apenas una década trabajaba como empacador en un supermercado en Vega Baja, Puerto Rico, mientras subía canciones a SoundCloud. Hoy, suma seis álbumes de estudio, múltiples récords de streaming, seis premios Grammy y una influencia global que trasciende la música.

Fue el artista más escuchado de Spotify a nivel mundial durante varios años, logró que álbumes completamente en español debutaran en el número uno del Billboard 200 y convirtió el reguetón en el sonido dominante de la cultura pop global.

Bad Bunny en el Super Bowl
Bad Bunny convierte el Super Bowl en un manifiesto cultural

El “Benito Bowl”: música, identidad y resistencia

El 1 de febrero, tras subir al escenario para recibir su Grammy al Álbum del Año con un disco completamente en español por «Debí Tirar Más Fotos», el cantante pronunció un poderoso discurso.

“Antes de dar gracias a Dios: ¡Fuera ICE!… No somos salvajes, no somos animales, no somos “aliens”. Somos humanos y somos americanos. También quiero decirle a la gente que es difícil no odiar en estos días, estaba pensando que estamos tan contaminados… el odio solo se hace más fuerte con odio, lo único más poderoso que el odio es el amor. Necesitamos ser diferentes, tenemos que pelear y tenemos que hacerlo con amor. Si nosotros no los odiamos, si amamos a nuestra gente, a nuestra familia, esa es la forma de pelear«

@cbs

And the #GRAMMY for “Album of the Year” goes to….@Bad Bunny!!!! 🥹🐰

♬ original sound – CBS

Entonces, el que Bad Bunny encabece el medio tiempo del Super Bowl no es solo una victoria personal: es un gesto de representación histórica para la comunidad hispanohablante en Estados Unidos y en todo el mundo.

En medio de una crisis migratoria, del endurecimiento de políticas del ICE y de un clima de persecución y discurso antiinmigrante, avivado por figuras como Donald Trump, la presencia de Bad Bunny en ese escenario se lee como un acto de resistencia cultural. No desde el discurso frontal, sino desde la celebración: la música y el baile.

La fiesta también puede ser protesta. Amar lo que eres, hablar tu idioma y ocupar espacios históricamente negados es una forma de desafiar al sistema. Su show no se trata solo de hits, coreografías o fuegos artificiales. Se trata de visibilidad, de orgullo y de demostrar que el español no necesita permiso para sonar en el escenario más grande del entretenimiento estadounidense.

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