El árbol Mágico

El árbol mágico: una aventura familiar que nos recuerda por qué nunca debemos dejar de imaginar

Hay algo encantador en esas historias que nos invitan a entrar en mundos fantásticos donde todo parece posible, donde la imaginación no tiene límites y cada aventura puede convertirse en una oportunidad para descubrir algo nuevo. Son historias que, incluso cuando crecemos, nos recuerdan algo que a veces olvidamos entre pendientes, pantallas y rutinas: nunca deberíamos dejar de jugar, imaginar y maravillarnos.

Esa sensación es precisamente la que busca recuperar El árbol mágico (The Magic Faraway Tree), una nueva aventura familiar basada en los clásicos libros de Enid Blyton. Con Andrew Garfield y Claire Foy, la película combina fantasía, humor y nostalgia para contar una historia pensada para los niños, pero con algunos recordatorios que los adultos también podrían necesitar.

El árbol Mágico
El árbol mágico es una película familiar de fantasía/Diamond Films

El árbol mágico: una aventura entre mundos fantásticos

La historia comienza cuando Tim (Andrew Garfield) y Polly (Claire Foy) deciden mudarse con sus tres hijos, Beth, Fran y Joe, al campo después de una crisis laboral que cambia por completo sus planes. Para los padres, la mudanza representa una oportunidad para comenzar de nuevo, pero para los niños significa dejar atrás una vida llena de comodidades, incluida la electricidad y el Wi-Fi.

Las cosas dan un giro de 180° cuando Fran, la menor de la familia, descubre un enorme árbol escondido en el bosque. Lo que parece ser un árbol cualquiera resulta ser el hogar de criaturas como Seditas, Cara de Luna y el Hombre de las Cacerolas, además de una escalera que conduce hasta mundos mágicos que aparecen y desaparecen periódicamente.

El árbol Mágico
Las criaturas del árbol aportan humor y personalidad a la aventura./Diamond Films

Y aquí está una de las ideas más interesantes de la película: nunca sabes qué habrá en la cima del árbol. Un día puede aparecer una Tierra de las Golosinas y otro, un mundo completamente diferente. El problema es que los niños deben regresar antes de que el mundo cambie de lugar, porque quedarse atrapados puede significar peligro.

La película no adapta de manera directa uno de los libros de Blyton, sino que toma personajes, conceptos y elementos de distintas historias para construir una nueva aventura. Es una decisión que puede generar opiniones divididas entre quienes conocen muy bien los libros, pero funciona para presentar el universo a una generación que probablemente está descubriéndolo por primera vez.

Además, el mundo mágico resulta estéticamente muy atractivo, con personajes extravagantes, vestuarios con mucha personalidad. luces de colores y paisajes hipnotizantes.

Una película sobre desconectarse para volver a imaginar

El árbol Mágico
La película invita a desconectarse de las pantallas./Diamond Films

El árbol mágico es en esencia una aventura fantástica, sin embargo tiene un mensaje bastante claro: necesitamos volver a conectar con las personas que tenemos cerca y con nuestra propia imaginación.

Andrew Garfield y Claire Foy funcionan especialmente bien como padres que intentan sacar adelante a su familia. Ambos logran equilibrar el humor y la emotividad, pero Garfield destaca especialmente por la energía que imprime a su personaje. Su interpretación aprovecha el carácter exagerado y adorable de Tim para desplegar su versatilidad como actor y su formación teatral. 

El árbol mágico
La película propone una aventura en la que desconectarse de la tecnología/ Diamond Films

Por su parte, el elenco infantil sostiene la aventura con naturalidad, mientras que el reparto de criaturas fantásticas aporta buena parte del humor. Nicola Coughlan como Seditas, Nonso Anozie como Cara de Luna y Rebecca Ferguson como la peculiar Señora Snap son algunos de los rostros que hacen que este universo tenga una personalidad propia.

El árbol mágico no es una historia excesivamente compleja ni tampoco demasiado infantil. Su mayor virtud está precisamente en encontrar ese punto medio que permite mantener entretenida a la audiencia de todas las edades. En una época en la que pasamos gran parte del tiempo pegados a una pantalla y queremos tenerlo todo al instante, resulta refrescante encontrarse con una aventura que nos invita a abrazar a nuestro niño interior y dejar volar la imaginación.El árbol mágico: una aventura familiar que nos recuerda por qué nunca debemos dejar de imaginar

Volver arriba