Sydney Sweeney ha vuelto a ser tema de conversación, pero esta vez no por una nueva película o serie. Su nuevo anuncio para Novig, una plataforma estadounidense de predicciones deportivas, pretendía poner el foco en una idea bastante simple: “solo deportes” pero su controvertida propuesta visual ha desatado un intenso debate sobre la hipersexualización y la representación de la mujer en el deporte.
En el comercial, Sweeney aparece desnuda o con muy poca ropa mientras posa con distintos elementos deportivos, desde pelotas de fútbol americano hasta una raqueta de tenis y un bate de béisbol. En una de las imágenes incluso aparece sobre una canasta de baloncesto con las piernas abiertas. Mientras la explicación es que Novig se concentra exclusivamente en deportes, la puesta en escena hace exactamente lo contrario: convierte su cuerpo en el principal recurso visual para captar atención.
¿Por qué las atletas están criticando el anuncio de Sydney Sweeney?
La reacción no seconcertó únicamente en redes sociales. Atletas olímpicas y profesionales de distintas disciplinas cuestionaron que una campaña relacionada con el deporte utilice la sexualización femenina como principal gancho y el problema que eso implica.
«Es increíblemente decepcionante ver cómo puedes hacer retroceder al deporte femenino en un comercial de 42 segundos. Esto es muy dañino para las jóvenes que entran al deporte. Queremos ser valoradas por lo que podemos hacer, no por cómo nos vemos», señaló la surfista profesional Felicity Palmateer, en una entrevista con CNN.
Por su parte, la triatleta francesa Mathilde Tily, calificó el comercial de «repugnante» y reflexionó sobre el plano económico: «Ninguna suma de dinero debería convencer a una mujer de ofrecer esta imagen en un momento en que las deportistas todavía luchan por el mismo reconocimiento y las mismas primas»
Como ellas, muchas atletas comenzaron a publicar videos de sus entrenamientos y competencias, mostrando músculos, sudor, esfuerzo y medallas bajo una misma idea: esto también es lo que significa ser una mujer en el deporte. La conversación dejó así de centrarse únicamente en Sweeney y comenzó a poner sobre la mesa cómo se representa a las mujeres cuando aparecen vinculadas al mundo deportivo.
La diferencia es importante. Una atleta puede ser sexy, femenina o sentirse cómoda con su cuerpo sin que eso sea el problema. La discusión está en quién controla la narrativa y para qué se utiliza el cuerpo.

El problema de comunicación detrás del anuncio
Cuando la sexualización se utiliza como recurso para atraer atención hacia el deporte femenino, se refuerza una idea contra la que las atletas llevan años luchando: que una mujer necesita resultar atractiva para captar miradas antes de que importe su talento, esfuerzo o rendimiento.
Una cosa es que una deportista pose desnuda porque quiere mostrar la fuerza, musculatura o transformación física que ha conseguido con años de entrenamiento. Otra muy distinta es tomar a una celebridad que no está realizando una actividad deportiva y utilizar su sexualidad como principal recurso visual para vender un producto relacionado con el deporte.

Además, Sweeney no aparece únicamente como actriz contratada para prestar su imagen: la compañía la presenta como socia estratégica y accionista. Eso hace que las críticas hacia ella sean distintas a las que recibiría una celebridad que simplemente protagonizó un comercial. Su participación la coloca mucho más cerca de las decisiones de la marca y, por lo tanto, del debate sobre qué mensaje se decidió vender.
La actriz respondió compartiendo imágenes de atletas que habían posado desnudas para The Body Issue de ESPN, entre ellas Caroline Wozniacki y Ronda Rousey. Con ello, pareció cuestionar la doble moral de las críticas. Sin embargo, sus detractores señalan que aquellas imágenes celebraban el cuerpo y rendimiento de atletas, mientras que el anuncio de Novig utiliza el cuerpo de Sweeney como recurso publicitario.
El problema no es que una mujer se quite la ropa. El problema es qué historia está contando la cámara cuando lo hace.
