El heladero dulce sabor a muerte 2026

Reseña de ‘El heladero’: una apuesta de Eli Roth por el terror y el gore, con humor negro

¿Qué pasaría si el camión de helados que todos asociamos con los veranos de la infancia apareciera en el vecindario para algo mucho más siniestro que repartir paletas? Esa es la premisa de El heladero, la nueva película de terror dirigida por Eli Roth, que convierte uno de los símbolos más inocentes de la infancia en el centro de una masacre tan exagerada como deliberadamente absurda.

La película comienza en Bayleen Bay, un aparentemente tranquilo pueblo estadounidense donde el verano transcurre entre juegos infantiles, calles soleadas y la llegada de un peculiar vendedor de helados. Interpretado por Ari Millen, el personaje aparece a bordo de su camión azul y blanco, vestido como un heladero de los años 50 y acompañado por una tenebrosa melodía.

El heladero dulce sabor a muerte 2026
El heladero utiliza colores vibrantes y humor negro para construir una pesadilla/Diamond Films

A primera vista, no hay nada especialmente amenazante en él. El problema comienza cuando los niños empiezan a consumir sus productos y se convierten en una especie de zombis violentos, capaces de atacar a sus propios padres, profesores y prácticamente a cualquier adulto que se cruce en su camino. 

Ahí El heladero deja claro qué clase de película quiere ser: una splatter que apuesta por el exceso, la sangre y el humor negro antes que por construir una historia de terror psicológico.

El heladero convierte la infancia en una pesadilla sangrienta

EL HELADERO, DULCE SABOR A MUERTE
¿Quién dijo que los helados daban felicidad? Eli Roth tiene otra idea / Diamond Films

La historia sigue principalmente a Jared, un niño intolerante a la lactosa que, por una de esas casualidades convenientes que solo funcionan en una película como esta, consigue evitar el helado contaminado. Junto a otros niños que tampoco lo consumieron, tendrá que sobrevivir al caos y descubrir qué hay detrás del misterioso vendedor.

Uno de los puntos más llamativos de la película está en la idea de transformar una figura asociada con la infancia y los veranos en una presencia siniestra. El heladero, interpretado por Ari Millen prácticamente no necesita hablar para dejar claro que algo no está bien, aunque su apariencia y sus gestos terminan acercándolo más a una caricatura macabra que a un villano realmente aterrador.

El heladero dulce sabor a muerte 2026
El heladero apuesta por el terror splatter/Diamond Films

La propuesta visual sigue esa misma lógica. El heladero utiliza escenarios con colores saturados y una estética que contrasta con la violencia de sus escenas. El resultado se acerca más al splatter de humor negro que al terror convencional. Algunos momentos provocan risas (incómodas) precisamente por lo absurda que resulta, pero el recurso comienza a perder fuerza cuando la película insiste una y otra vez en la misma idea.

Una película de terror que apuesta más por el exceso que por la profundidad

La idea recuerda inevitablemente al Flautista de Hamelín, un personaje que aparece en un pueblo, atrae a los niños y termina llevándolos hacia un destino bastante más oscuro de lo que imaginaban. 

Pero en sus 86 minutos, El heladero no pretende reinventar el género ni construir un complejo misterio. Su prioridad está en ofrecer muertes exageradas, humor oscuro y situaciones cada vez más absurdas. 

El heladero dulce sabor a muerte 2026
El heladero convierte un inocente camión de helados en el origen de una sangrienta pesadilla/Diamond Films

El guion no desarrolla demasiado a sus personajes y algunas explicaciones sobre el origen del villano terminan siendo más caricaturescas que inquietantes. Eso sí, la película sabe perfectamente que a qué está jugando. En ese sentido, no es una película que busque dejar al espectador pensando durante días ni construir una atmósfera de terror particularmente perturbadora.

Es, más bien, una propuesta de horror ligero, sangriento y bastante absurda que toma una imagen cotidiana de la infancia y la convierte en una pesadilla llena de vísceras. La película ya está disponible en cines de México desde el 3 de septiembre, de la mano de Diamond Films, para quienes quieran encontrarse con una propuesta que mezcla terror, gore y humor negro.

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