Relajadas y muy peligrosas

Reseña de ‘Relajadas y muy peligrosas’: amigas, caos y muchas decisiones cuestionables

Organizar un fin de semana de spa con tus amigas para olvidarte por unos días de las responsabilidades adultas, el ruido y el acelere suena como el plan perfecto… hasta que recuerdas que juntas son un completo desastre. De esa premisa parte Relajadas y muy peligrosas (Spa Weekend), una comedia que convierte un supuesto descanso entre amigas en una buena dosis de caos, decisiones cuestionables y situaciones que difícilmente terminarán como esperaban.

La película sigue a Sophie (Anna Faris), Jane (Leslie Mann) y Coco (Michelle Buteau), tres amigas de toda la vida que están agotadas por el trabajo, las relaciones y todas esas responsabilidades que parecen nunca dar respiro. Para celebrar el cumpleaños de Jane, deciden escaparse a un lujoso spa en Palm Springs en el que pretenden tener el descanso que tanto necesitan.

Pero entonces aparece Mel (Isla Fisher), esa amiga que todos tenemos (o que quizá somos) que puede convertir cualquier plan tranquilo en una historia que nadie olvidará. Así, lo que debía ser un fin de semana de masajes y desconexión, termina en situaciones absurdas y hasta extremas. 

La cinta llega este 20 de agosto a cines de la mano de Diamond Films. Aquí te dejamos la reseña completa.

Las protagonistas de Relajadas y muy peligrosas tienen la mejor química en pantalla

Relajadas y muy peligrosas
La película aprovecha la química de Anna Faris, Leslie Mann, Isla Fisher y Michelle Buteau para construir una comedia tan caótica como disfrutable / Diamond Films

Una de las grandes fortalezas de la película es, sin duda, su elenco. Anna Faris, Leslie Mann, Isla Fisher y Michelle Buteau tienen una química que hace que su amistad se sienta creíble, especialmente cuando todo se sale de control.

Anna Faris funciona especialmente bien como Sophie, una mujer sobrecargada por un jefe odioso que no deja de pedirle que le resuelva la vida. Leslie Mann es simplemente encantadora pero su personaje, es una abogada completamente entregada a su trabajo, tanto que constantemente se olvida de sí misma, mientras Isla Fisher se convierte en esa amiga despreocupada que parece ser un verdadero agente del caos. Michelle Buteau, por su parte, aporta una personalidad más directa y un timing cómico que termina de equilibrar al grupo. 

La cinta puede caer en todos los clichés de una comedia enfocada en viajes desastrosos entre amigas pero ese es precisamente parte de su encanto. Relajadas y muy peligrosas no intenta reinventar el género pero sabe jugar con la fórmula para entretener hasta el final. 

Relajadas y muy peligrosas
Cuatro amigas, un spa de lujo y cero posibilidades de que el fin de semana termine como estaba planeado/ Diamond Films

Además, detrás del proyecto están Jon Lucas y Scott Moore, guionistas de ¿Qué pasó ayer? (The Hangover) y responsables también de Bad Moms. Su experiencia con historias de adultos que salen de su rutina para terminar tomando decisiones cada vez peores se nota. 

Una comedia sobre algo mucho más real que un viaje entre amigas

Aunque no pretende convertir esto en su gran tema, Relajadas y muy peligrosas tiene un poco más de sustancia que una simple sucesión de chistes porque, debajo de todo ese caos, hay una reflexión bastante reconocible sobre el agotamiento de la vida adulta

La película toca temas como el divorcio, las dificultades para comunicar lo que realmente necesitamos, la frustración y esa carga mental que aparece cuando pasamos demasiado tiempo cuidando de todos y dejamos nuestras propias necesidades para después. Y en medio de todo eso, también podemos terminar dejando de lado a esas amigas que hacen que todo sea mejor.

Relajadas y muy peligrosas
Si alguna vez has organizado un viaje con tus amigas sabiendo perfectamente que algo va a salir mal, esta película te va a resultar demasiado familia/ Diamond Films

Probablemente ahí está el mensaje más bonito de la película: las amistades también necesitan tiempo y atención para sobrevivir a la adultez.

Más allá de las situaciones absurdas y las decisiones que probablemente nadie debería tomar en un spa, Relajadas y muy peligrosas funciona como una invitación a procurar a esas amigas que están para escucharnos, acompañarnos y, de vez en cuando, sacarnos de nuestra zona de confort para crear recuerdos que terminamos contando durante años.

No es una comedia que pretenda cambiar el género ni ofrecer una gran revelación. Es, más sencillamente, una película para reírse, desconectarse un rato y recordar que a veces necesitamos dejar de resolverle la vida a todo el mundo para simplemente pasar tiempo con nuestras amigas.

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