Cathy y Heathcliff niños en "Cumbres Borrascosas" 2026

Tenemos que hablar de Owen Cooper y Charlotte Mellington, la gran apuesta y acierto definitivo de «Cumbres Borrascosas»

Desde que se anunció una nueva versión de “Cumbres Borrascosas”, las expectativas estuvieron en lo más alto. Y es que no es cualquier historia: es la novela por excelencia de Emily Brontë. Sin embargo, cuando se confirmó que Emerald Fennell (Promising Young Woman y Saltburn) no haría una adaptación fiel, sino una reimaginación basada en cómo ella vivió la novela al leerla por primera vez, las opiniones quedaron divididas.

Su Cumbres Borrascosas está llena de deseo es físico, viscocidad e incomodidad. Hay texturas, símbolos, juegos de poder y una sensación de ser unos voyeristas en cada escena entre la Catherine de Margot Robbie y el Heathcliff de Jacob Elordi. Las libertades creativas fascinaron a los nuevos fans de la historia pero hicieron enfurecer a los más puristas de la literatura. Aún así, ambas partes encontraron un punto en común: lo mejor de esta versión son Owen Cooper y Charlotte Mellington.

La infancia de Heathcliff y Catherine, el gran acierto de «Cumbres Borrascosas»

Cathy y Heathcliff niños en "Cumbres Borrascosas" 2026
Owen Cooper y Charlotte Mellington son una gran revelación en esta versión/ Warner Bros.

Owen Cooper (16) y Charlotte Mellington (14) dan vida a los jóvenes Heathcliff y Cathy y son quienes abren la cinta con un segmento clave que -en esta versión- retrata una infancia atravesada por el desprecio y el abuso de Mr. Earnshaw (Martin Clunes). La violencia se ensaña especialmente con Heathcliff, un niño gitano huérfano a quien Cathy proclama como su «mascota» pero en realidad convierte en su compañero de juegos. Es desde ahí que comienza a forjarse ese vínculo torcido que marcará todo lo que viene después.

Ambos jóvenes actores han sido señalados como las grandes revelaciones del año. Cooper ya llegaba con impulso tras convertirse en uno de los ganadores más jóvenes del Emmy por su protagónico en la miniserie Adolescence. Mellington, por su parte, venía del teatro del West End, donde brilló como Lavender en Matilda the Musical.

Cathy joven en "Cumbres Borrascosas" 2026
Charlotte Mellington es la versión infantil de Catherine/ Warner Bros.

Lo que hacen aquí va más allá de “interpretar a los niños antes de que lleguen Jacob Elordi y Margot Robbie”. Ellos construyen la psicología de la historia.

Su química tiene algo salvaje y frágil al mismo tiempo. Son niños creciendo en un entorno frío y violento que los lleva a desarrollar un vínculo que no nace del amor sino de la supervivencia. En esta versión, la codependencia no viene de lo pasional sino de un mecanismo de defensa ante un trauma compartido.

Cooper (que ya había interpretado a un adolescente aparentemente frágil pero con un odio interno profundo y corrosivo) le da a Heathcliff una vulnerabilidad muy cruda, con una rabia contenida que crece con el tiempo. Mientras que Mellington hace de Cathy una niña intensa y mandona, pero también claramente marcada por la soledad y el caos en el que crece. Juntos logran ese equilibrio entre inocencia y oscuridad que hace que, cuando los personajes llegan a la adultez, entendamos que esas heridas siguen ahí.

Heathcliff joven en "Cumbres Borrascosas" 2026
Owen Cooper es la versión infantil de Heathcliff/ Warner Bros.

La gran apuesta de Fennell

La propuesta de Fennell está marcada por opiniones muy divididas: o la amas o la odias, no parece haber punto medio pero la apuesta de profundizar en la infancia de Cathy y Heathcliff parece ser su mayor acierto. Y es que la directora encontró en esto una forma de mostrarnos que el amor destructivo de los adultos no surge de la nada sino que se forja en esa infancia carente de este.

Cuando Cathy elige a Edgar Linton para escapar de la miseria, no solo rompe el corazón de Heathcliff (“Yo no te he roto el corazón, tú lo has roto y, al romperlo, has roto el mío”), también quiebra el único refugio que él ha tenido. Heathcliff creció aferrado a ella como su única certeza en medio del caos. Así que cuando ella se va, no pierde solo a la persona que ama, pierde el lugar donde se sentía a salvo, casi pierde quién es. Por supuesto esta no es una historia en la que deberíamos empatizar con sus retorcidos personajes pero lo que hicieron Cooper y Mellington es de aplaudirse. En definitiva, el futuro del cine británico tiene dos nombres que conviene memorizar.

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