Demon Slayer no fue nominada a los Oscar

Las reglas para coronar a las mejores películas animadas están cambiando pero la relación de la Academia con el anime, no tanto

Romper récords de taquilla, conquistar a millones de fans en todo el mundo y convertirse en un fenómeno cultural global ya no garantiza un lugar en los Oscar. Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba, la película Castillo Infinito lo comprobó de la forma más dura: quedó fuera de la categoría de Mejor Película Animada en los Premios Oscar 2026.

Para muchos, este año reafirmó que el anime ya no es un nicho sino una industria completa, una tendencia y conversación global. Sin embargo, el “snub” a Demon Slayer ha reavivado la pregunta: ¿la Academia sigue ignorando al anime o existen barreras que aún le impiden competir en igualdad de condiciones?

Kimetsu no Yaiba
Kimetsu no Yaiba elevó el estándar visual del anime moderno con una animación que marcó época/ Crunchyroll

Un fenómeno global que la Academia «no vio»

Castillo Infinito no solo fue un éxito comercial: fue el clímax de una de las sagas más influyentes del anime contemporáneo. Acción impecable, animación de altísimo nivel, coreografías cinematográficas y un peso dramático que podría igualar o superar a muchos títulos occidentales que ha sido nominados.

Aun así, la Academia optó por lo seguro. Las nominadas a Mejor Película Animada fueron KPop Demon Hunters (ganadora definitiva), Zootopia 2 (una joya que se consolidó como fuerte contrincante) , Arco, Elio y Little Amélie or the Character of Rain, dejando fuera a Demon Slayer, pese a haber sido considerada previamente en los Critics Choice Awards y los Golden Globes.

KPop Demon Hunters, la cinta animada que mezcla K-pop y anime y rompió récords en Netflix.
KPop Demon Hunters se convirtió en el fenómeno animado más exitoso de Netflix / Crédito: Netflix.

Chainsaw Man The Movie: Reze Arc también figuraba entre las grandes esperanzas para los fans del anime, pero quedó fuera de la contienda pese a haber sido reconocida en los Annie Awards. A la lista de ausencias se suman The Colors Within de Science SARU; Ghost Cat Anzu, de Shin-Ei Animation y Miyu Productions; The Imaginary, de Studio Ponoc; y Look Back, de Studio Durian. China tampoco logró colarse con Ne Zha 2, una cinta que rompió récords de taquilla e incluso superó a producciones de Pixar como Intensamente.

El problema detrás de estas omisiones estaría principalmente en lo estructural. En el caso de Castillo Infinito, todo apunta a que su mayor obstáculo fue funcionar como el cierre de una saga extensa, lo que exige un contexto previo. Para votantes que no siguen la serie, esto puede convertirse en una barrera, aun cuando su calidad técnica y narrativa sea innegable.

A esto se suma otro factor clave: el dinero. Mientras Disney, Pixar o Netflix invierten millones en campañas de promoción, los estudios japoneses no cuentan con la misma infraestructura de marketing en Estados Unidos. En los Oscar, la visibilidad pesa… y mucho. Y sí, la falta de entendimiento hacia la manera japonesa de contar historias también podría estar jugando en contra.

El largo historial de desaires al anime

Your Name película japonesa
La película de Makoto Shinkai rompió estándares en la animación/ CoMix Wave Films

Lo ocurrido con Demon Slayer no es nuevo. La Academia ha demostrado una relación complicada con la animación japonesa. Fuera de Studio Ghibli, el anime sigue siendo tratado como «un bicho raro» en la industria.

Your Name (2016), de Makoto Shinkai, fue un fenómeno mundial pero fue olímpicamente ignorada. Imperdonable. Lo tenía todo. Contó una historia emocional y compleja sobre el destino, la memoria y la pérdida, con una animación hiperrealista que estaba a otro nivel y hasta innovó con su música en manos de la banda japonesa RADWIMPS (que bien podía haber competido también por el Oscar a Mejor Banda Sonora).

A Silent Voice (2016) abordó la discapacidad y la salud mental con una sensibilidad devastadora… y aun así no llegó a los Oscar. Suzume (2022–2023) sí logró una nominación al Globo de Oro, pero terminó excluida por la Academia. Aunque ese año no fue del todo un desaire para el anime: The Boy and the Heron, de Hayao Miyazaki, arrasó en la categoría, imponiéndose incluso sobre Spider-Man: Across the Spider-Verse, una de las grandes favoritas.

Spirited Away, también de Miyazaki, sigue siendo el gran hito. Fue la primera película anime y la primera cinta no hablada en inglés en ganar el Oscar a Mejor Película Animada. Derrotó a gigantes de Hollywood como Lilo & Stitch y Ice Age.

The Boy and the Heron
The Boy and the Heron ganó el Oscar a Mejor Película Animada en 2024/ Studio Ghibli

La apertura en la industria de la animación

Aunque la discusión sobre si el anime es ignorado o realmente existen barreras internar que aún debe derribar, han sido muy buenos años para la industria de la animación global.

El argumento de que “la animación es para niños” cada vez queda más diluido con películas con narrativas profundas con las que los adultos resuenan en gran medida. Y cada vez más estudios, por pequeños que sean, tienen mayores oportunidades de sobreponerse a los gigantes. Flow (ganadora en 2025), Nimona (2023), Robot Dreams (2023/2024), Wolfwalkers (2020) son algunos ejemplos del rumbo que está tomando la animación.

Volver arriba