Mientras los reflectores apuntaban a los estrenos más comentados del año, una serie dramática de suspenso llegó casi en silencio y terminó convirtiéndose en una de las grandes sorpresas de la temporada de premios. All Her Fault, la miniserie original de Peacock que acumuló cuatro nominaciones, se volvió una de las más comentadas porque se atreve a poner en el centro la carga mental de las madres y a cuestionar por qué la culpa siempre recae primero sobre ellas.
Basada en la novela de Andrea Mara, la serie parte de un miedo universal (el peor de cualquier madre y padre) y lo transforma en una historia que se cuece a fuego lento, con tensión constante y una carga emocional que no suelta al espectador. Aquí, la maternidad no es un pedestal, sino un terreno minado donde cualquier error (real o percibido) se paga caro.
Un thriller que entiende el peso de ser madre (y mujer)

Desde su primer episodio, All Her Fault plantea una pregunta brutal: ¿a quién se culpa cuando algo sale mal? La historia sigue a Marissa Irvine (Sarah Snook), una mujer exitosa cuya vida se desmorona tras la desaparición de su hijo, originada por una aparente confusión en su cuidado que pone en duda a todos los miembros de la familia y a su círculo más cercano. A partir de esto, la serie se convierte en un retrato incómodo sobre la maternidad moderna, la carga mental y la presión social que recae, casi siempre, sobre las mujeres.
Sin sermonear, el guion expone cómo incluso en entornos privilegiados la culpa opera como castigo automático. Marissa no solo busca respuestas, también lucha contra el juicio público, mediático y personal. Esa tensión constante es lo que hace que la serie se sienta tan cercana, incluso cuando se mueve dentro del género thriller.
Actuaciones que sostienen la historia (y un premio merecido)

No es casualidad que Sarah Snook haya ganado el Critics Choice Award a Mejor Actriz en Serie Limitada. Su actuación sostiene la serie con una contención impecable: construye un personaje complejo que duele porque se siente real. Marissa, vive el pánico absoluto de una madre que pierde a su hijo de un momento a otro, y Snook logra transmitir esa angustia sin exageraciones.
El premio tiene aún más valor si se considera la competencia (Jessica Biel, Michelle Williams, Meghann Fahy, Robin Wright y Renée Zellweger) y confirma algo que Snook ya había demostrado tras Succession y su reciente Tony (The Picture of Dorian Gray): hoy es una de las actrices más sólidas y versátiles de su generación.
Junto a Snook, Dakota Fanning destaca con una actuación sólida y cercana. Su personaje, Jenny, se convierte en un apoyo emocional clave para Marissa en medio del caos, y la química entre ambas aporta una dimensión más humana a la historia. Su presencia equilibra el drama y ancla el thriller en vínculos creíbles, nacidos de la empatía entre dos mujeres puestas al límite.

¿Vale la pena verla?
Definitivamente sí. All Her Fault funciona porque entiende que el verdadero suspenso no está solo en la desaparición, sino en todo lo que se rompe alrededor: la culpa, la presión social y las expectativas que recaen sobre las mujeres cuando algo sale mal. Al mismo tiempo, la serie pone en jaque al sistema, desde las dinámicas familiares hasta las instituciones que deberían proteger, y expone sus grietas. Con ocho episodios precisos, un ritmo que no se dispersa y actuaciones que sostienen incluso los momentos más extremos, la serie logra algo poco común: incomodar, emocionar y dejar preguntas que siguen resonando mucho después del último episodio.
Puedes ver All Her Fault en Peacock, Prime Video y Apple TV, según la región.
