Desde su anuncio, Wicked: For Good, la segunda parte de la ambiciosa adaptación cinematográfica del icónico musical de Broadway, se convirtió en una de las películas más esperadas por fans del teatro y amantes del cine musical. Adaptar un musical al lenguaje cinematográfico nunca es sencillo pero el director Jon M. Chu, aceptó uno de los mayores retos de su carrera al llevar un segundo acto más oscuro, emocional e intenso al cine, con la presión de complacer tanto a devotos del musical como a quienes lo descubren por primera vez.
Eso sí, entre todas las conversaciones y teorías alrededor del estreno, un misterioso personaje terminó acaparando todo: Dorothy Gale.
Un personaje icónico sin rostro: el misterio que conquistó a los fans

Desde los primeros vistazos de Wicked: For Good, la presencia de Dorothy generó curiosidad inmediata pues aunque en The Wizard of Oz es un personaje principal (y un ícono en la cultura pop), en la historia de Wicked no tiene mayor relevancia, razón por la que “no tiene rostro”. En el musical original, solo aparece una vez, en silueta, durante el momento en que lanza un cubetazo de agua que cambia el destino de Elphaba para siempre.
Incluso en montajes internacionales, como la puesta no-réplica de Brasil, donde Dorothy aparece por primera vez de cuerpo completo junto al Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León, nunca se muestra su cara. La intención es clara: respetar el foco de la narrativa y mantener la atmósfera del teatro.

Aunque la “no presencia” de Dorothy en Wicked es parte del canon conocido, los promocionales de Wicked: For Good, e incluso el lanzamiento de una muñeca, hicieron pensar que esta vez habría un giro. Muchos fans apostaban por ver a Alisha Weir (Matilda), Dove Cameron o incluso a Sabrina Carpenter encarnar a la icónica chica de Kansas.
Pero el secreto mejor guardado finalmente salió a la luz… y sorprendió a todos. La encargada de dar vida a esta nueva versión del personaje no fue ninguna de las favoritas, sino Bethany Weaver, una actriz, bailarina y coreógrafa británica que, aunque no es novata en el escenario, llega prácticamente desconocida al mundo del cine. Una elección inesperada que ya está dando mucho de qué hablar.
Bethany Weaver: la “Dorothy sin rostro” al descubierto

Aunque su rostro nunca aparece en pantalla, la presencia de Dorothy sigue siendo clave en el universo de Wicked pues su llegada a Oz es justamente lo que desencadena ciertos problemas entre Glinda y Elphaba.
Ahora, ha sido la propia Bethany quien decidió romper el misterio al mostrar imágenes del look completo de su Dorothy. «Esta ha sido una experiencia que cambió mi vida; me transformó de tantas maneras y, lo más importante, para siempre. Ha sido un honor llevar el legado de las mujeres brillantes que recorrieron este camino antes que yo. Espero haberlas hecho sentir orgullosas», escribió Weaver en su publicación.





La actriz agradeció al director, Jon M. Chu, a todo el equipo creativo -vestuario, maquillaje, casting- y a los fans que han llenado sus mensajes de apoyo. Weaver, que hace su debut cinematográfico con este papel, celebró también a su agente y a las personas que la acompañaron en este inicio de era: “Gracias por contribuir a iniciarme en la pantalla grande”.
La intención de John M. Chu al no mostrar el rostro de Dorothy
Jon M. Chu ha sido contundente: Dorothy es crucial, pero no debe robar la atención al corazón de la historia. «Hay una parte de mí que quiere que cada quien imagine a su propia Dorothy, la Dorothy que quiera. Y aun así, hay interacción y cierto cruce. Así que dejaré eso para la ‘Parte Dos’”, explicó a Variety en 2024.
Quizá no vemos su rostro en la película, pero Bethany Weaver logró el objetivo: honrar el legado, mantener un misterio y al mismo tiempo abrir un camino propio.
